Archivos mensuales: mayo 2010

Fragmento de libro: Las uvas de la Ira

Un libro apasionante, triste y real, del que se pueden sacar muchas reflexiones acerca de la miseria humana, pero también de esa fuerza que nos empuja a vivir.
Steinbeck entrelaza capítulos descriptivos sobre la situación de Estados Unidos en aquella época, y el cambio profundo que estaba sufriendo el campo a causa de la rapiña de los especuladores -que estaban acabando con la vida rural tradicional- y de la mecanización creciente.

A continuación os dejo un extracto del capítulo V, en el que los arrendatarios (y el lector) se muestran horrorizados ante el avance imparable del monstruo (los bancos):

Y por fin los enviados llegaban al fondo de la cuestión. El sistema de arrendamiento ya no funciona. Un hombre con un tractor puede sustituir a doce o catorce familias. Se le paga un sueldo y se queda uno con toda la cosecha. Lo tenemos que hacer. No nos gusta, pero el monstruo está enfermo. Algo le ha sucedido al monstruo.
Pero van a matar la tierra con el algodón.
Lo sabemos. Tenemos que obtener el algodón rápidamente antes de que la tierra muera. Entonces la venderemos. A montones de familias del este les gustará poseer un trozo de tierra.
Los arrendatarios levantaban la vista alarmados. Pero, ¿qué pasa con nosotros? ¿Cómo vamos a comer?
Os tendréis que ir de las tierras. Los arados saldrán por los portones.
Entonces los hombres acuclillados se erguían airados. El abuelo se cogió la tierra y tuvo que matar indios para que se fueran. Y Padre nació aquí y arrancó las malas hierbas y mató serpientes. Luego vino un mal año y tuvo que pedir prestado algo de dinero. Y nosotros nacimos aquí. Los que están en la puerta, nuestros hijos, nacieron aquí. Y Padre tuvo que pedir dinero prestado. Entonces el banco se apropió de la tierra, pero nos quedamos y conservamos una pequeña parte de la cosecha.
Ya lo sabemos, todo eso lo sabemos. No somos nosotros, es el banco. Un banco no es como un hombre, el propietario de cincuenta mil acres tampoco es como un hombre: es el monstruo.
Sí, claro, gritaban los arrendatarios, pero es nuestra tierra. Nosotros la medimos y la dividimos. Nacimos en ella, nos mataron aquí, morimos aquí. Aunque no sea buena sigue siendo nuestra. Esto es lo que la hace nuestra: nacer, trabajar, morir en ella. Esto es lo que da la propiedad, no un papel con números.
Lo sentimos. No somos nosotros, es el monstruo. El banco no es como un hombre.
Sí, pero el banco no está hecho más que de hombres.
No, estás equivocado, estás muy equivocado. El banco es algo más que hombres. Fíjate que todos los hombres del banco detestan lo que el banco hace, pero aún así el banco lo hace. El banco es algo más que hombres, créeme. Es el monstruo. Los hombres lo crearon, pero no lo pueden controlar.

Los cambios ocurren

El cambio es una elección.

No es una elección fácil, porque realmente se requiere de esfuerzo para poder transformar tu negatividad, pero sigue tomando la decisión y verás que el cambio ocurrirá.

Hoy, conéctate con tu intención de cambiar.

Mientras más escojas actividades y personas que te apoyen en tu progreso, más se fortalecerá ese aspecto de ti mismo.

Song of the Weekend: You never can tell

Mítica escena de la película 'pulp Fiction' en la que John Travolta baila con Uma Thurman el tema 'You Never Can Tell' .
Buenisimo comienzo, Mia diciendo: 
"Now , I wanna dance, I wanna win. I want that trophy, so dance good"
( Objetivo claro, objetivo conseguido!)
Magnífica canción que te dan ganas nada más oirla de ponerte a hacer el submarino!
Y el baile, y bueno la película…brillantes!

Nadie me entiende! ¿Y tú, entiendes?

Cuantas veces hemos sentido que no nos comprenden o que somos incapaces de expresar una emoción, un sentimiento… O cuantas otras nos han (o hemos) acusado de no ponernos en el lugar del otro, pero nosotros juraríamos que si lo estabamos haciendo. ¿Verdaderamente lo hacemos? ¿seguro? Te invito a leer este fragmento del libro "La isla" de Aldoux Huxley.

-Los símbolos son públicos –decía el joven que se encontraba ante el encerado cuando Will y Mrs. Narayan entraron en el aula. Trazó una hilera de circulitos y los números 1, 2, 3, 4, 5–. Estas son personas –explicó. Lue­go, de cada uno de los circulitos llevó una raya hasta un cuadrado que había a la izquierda del encerado. En el cen­tro del cuadrado escribió S–. S es el sistema de símbolos que la gente usa cuando quiere hablar entre sí. Todos hablan el mismo idioma: inglés, palanés, esquimal, según donde vivan. Las palabras son públicas; pertenecen a todos los que hablan un idioma dado: figuran en los diccionarios. Y ahora miremos las cosas que suceden ahí. –Señaló la ven­tana abierta. Media docena de loros de vivos colores, dibu­jados contra una nube blanca, apareció ante la vista, pasó por detrás de un árbol y desapareció. El maestro dibujó un segundo cuadrado en el extremo opuesto de la pizarra y lo designó con A de “acontecimientos”, uniéndolo a los círculos por medio de líneas.– Lo que sucede ahí afuera es público… o por lo menos bastante público –especifi­có–. Y lo que sucede cuando uno pronuncia o escribe palabras también es público. Pero las cosas que suceden den­tro de estos circulitos son privadas. Privadas. –Se llevó una mano al pecho.– Privado. –Se frotó la frente.– Pri­vado. –Se tocó los párpados y la punta de la nariz con un índice moreno.– Y ahora hagamos un experimento senci­llo. Digan la palabra “pellizco”.

–Pellizco –rugió la clase al unísono–. Pellizco…

–P-E-LL-I-Z-C-O… pellizco. Eso es público, es algo que pueden buscar en el diccionario. Pero ahora pellízquense. ¡Con fuerza! ¡Más fuerte!

Con un acompañamiento de risitas contenidas, de ayes y oh, los niños hicieron lo que se les pedía.

–¿Alguien puede sentir lo que siente la persona sen­tada a su lado?

Hubo un coro de No.

–De modo que según parece –dijo el joven–, hay… veamos, ¿cuántos somos? –Pasó la vista por los pupitres que tenía ante sí.– Parece que tenemos veintitrés dolores separados y distintos. Veintitrés en esta habitación. Casi tres mil millones en todo el mundo…..

Se puede decir "pellizco",que es una palabra pública que figura en el diccionario. Pero advertid esto. hay una sola palabra pública, "dolor", para tres mil millones de experiencias privadas, cada una de las cuales es probablemente tan distinta de todas las demás como mi nariz es diferente de las vuestras y las vuestras distintas unas de otras….

 

Breve y magnifica lección en la escuela!!

Por eso, a todos los padres, madres, profes, amigos, parejas, cualquier relación…tenedla en cuenta.

Disminuye tu juicio, ama mejor!!

Hoy, disminuye tu juicio

Disminuye tu juicio hacia los demás. Nunca ves el panorama completo. Nunca

Existen mil razones por las cuales una persona se puede comportar de forma particular. Tú no sabes qué es lo que está sucediendo en su película que lo motiva a actuar de esa manera. Nunca sabes cómo tú te comportarías si estuvieras en sus zapatos.

Hoy, poco a poco, aprende a ser más comprensivo. Observa dónde puedes ayudar en lugar de juzgar.

Vía afinación diaria de la conciencia de kabbalah

 

“La mayor rémora de la vida es la espera del mañana y la pérdida del día de hoy”

Séneca

La pelicula de la semana: Smoke

Escucha con atención:

Hace unos 25 años hubo un joven que un dia decidió ir a esquiar a los Alpes. Se produjo una avalancha; la nieve se tragó a aquel joven, su cuerpo jamás apareció.

– Fin

No, no no… No es el final, es el prinicipio.

Su hijo, por aquella época era muy pequeño, pero pasaron los años  y… creció y también fue esquiador. Y un dia del invierno pasado se marchó solo a bajar la montaña esquiando. Habia recorrido la mitad de la ladera cuando decidió parar a comer su almuerzo junto a una gran roca. Mientras desenvolvía su bocadillo de queso bajó la mirada, y descubrio un cuerpo, justo a sus pies habia un cuerpo congelado en el hielo. Se agachó para verlo más de cerca, entonces tuvo la sensación de estar ante un espejo. Estaba viéndose a sí mismo, allí estaba, muerto. El cuerpo estaba perfectamente intacto congelado en un bloque de hielo como alguien preservado en un movimiento interrumpido. Entonces se colocó a cuatro patas y escudriñó la cara de aquel hombre muerto. Se dió cuenta de que estaba mirando a su padre, y lo extraño era que el padre era más joven de lo que el hijo era ahora. El niño se había convertido en un hombre, de manera que… Era mayor que su propio padre.”

 

 

Sinopsis: 
1995: Berlín: Oso de Oro / Drama / SINOPSIS: Brooklyn, verano de 1987. Un grupo de personas que frecuenta el estanco de un barrio de esa zona de Nueva York. Auggie Wren (Harvey Keitel), el estanquero, es el gran confidente de todos ellos. La rocambolesca historia de cómo consiguió su cámara fotográfica y de por qué se decidió a elaborar su singular colección de fotografías -el mismo encuadre de la casa de enfrente a lo largo de 14 años- le dará por fin un argumento a Paul Benjamin (William Hurt), prestigioso novelista en crisis creativa. Paul, a su vez, ayudará a Rashid (Harold Perrineaud Jr.), un adolescente negro algo perdido, en la búsqueda de su padre. Éste resulta ser Cyrus (Forest Whitaker), un modesto mecánico que intenta recomponer su vida. El círculo vital se cierra cuando estos contactos humanos implican de tal modo al propio Auggie que le obligan a asumir su olvidada responsabilidad respecto a Ruby (Stockard Channing), una antigua novia con la que tuvo una hija (Ashley Judd), que ahora, ya adolescente, pasa por un momento muy difícil. (FILMAFFINITY)